¿Qué es una onda tropical y cómo se reconoce a su paso por el Caribe?
El eje de una onda tropical puede cruzar una isla por la mañana y los aguaceros llegar después. Para entender ese desfase hay que seguir tanto el viento como las nubes.
En el mapa de presión apenas se distingue una baja extensa. En cambio, en el mapa de lluvia aparece una franja de acumulados importantes junto a la costa del Pacífico, lejos del centro de esa baja. ¿Cómo encajan ambas imágenes? Una situación que puede producirlas es el giro centroamericano, conocido también por las siglas inglesas CAG, de Central American Gyre.
Ilustración conceptual de Meteorix; no representa un análisis meteorológico real.
Durante la época lluviosa puede organizarse sobre Centroamérica y sus aguas vecinas una circulación extensa en las capas bajas de la atmósfera. El viento gira en sentido contrario a las agujas del reloj. Para reconocer la estructura hay que abarcar en la misma imagen el sur de México, el istmo centroamericano y parte de los dos mares. Si miramos únicamente un país, tal vez solo veamos viento persistente desde el océano.
Un estudio que analizó el periodo 1980–2010 identificó 47 episodios. Los casos se concentraron en dos tramos de la época lluviosa, mayo-junio y septiembre-noviembre. Son máximos de frecuencia observados a lo largo de tres décadas. Para diagnosticar un episodio concreto hay que examinar la circulación de esos días.
Pensemos en una ladera de la vertiente pacífica. Si el giro sostiene un flujo húmedo desde el mar, el aire asciende al encontrar la montaña. Al enfriarse, parte de su vapor se condensa. Mientras continúe ese aporte, pueden formarse nuevas nubes sobre una zona donde ya llovió horas antes. La vertiente expuesta cambia con la posición del giro y la dirección del viento.
Esto explica una diferencia importante entre dos mapas. Una imagen instantánea puede mostrar que el aguacero más intenso ya se desplazó. El acumulado de varios días, en cambio, revela cuánta agua ha recibido la misma cuenca tras el paso de sucesivas bandas. En un episodio prolongado, merece la pena mirar también lo que ha llovido río arriba.
Sí. A veces una perturbación más pequeña, situada en un sector del giro y sobre el mar, desarrolla una circulación propia y concentra tormentas cerca de su centro. Si se organiza lo suficiente, puede clasificarse como depresión tropical. También hay episodios en los que persisten las lluvias sin llegar a formarse un ciclón tropical.
En el mapa de Presión, aleja el zoom hasta ver ambos océanos y observa cómo cambia la dirección del viento alrededor de la baja. Después compara la Lluvia acumulada prevista a 24 y 72 horas con la Lluvia satélite de las últimas 24 horas. La primera comparación muestra dónde podrían persistir las precipitaciones. La observación satelital estima lo que ya ha caído.
Abrir mapa en Meteorix ↗ Lluvia acumulada ↗ Lluvia satélite · últimas 24 h ↗El estudio de 1980–2010 encontró dos máximos, en mayo-junio y en septiembre-noviembre.
Artículo elaborado para divulgación; no reemplaza la información oficial de vigilancia meteorológica.
El eje de una onda tropical puede cruzar una isla por la mañana y los aguaceros llegar después. Para entender ese desfase hay que seguir tanto el viento como las nubes.
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